Centro de Documentación y Estudios Latinoamericanos

B-Autor

Balderston, Daniel y Donna J. Guy. 1998. Sexo y sexualidades en América Latina. Pp. 409 in Colección Género y Cultura, editado por A. Amado and N. Domínguez. Buenos Aires - Barcelona - México: Paidós.

¿Qué quiere decir “masculino” y “femenino” hoy? ¿Qué significaba en el Brasil de los años 20? ¿Cuáles fueron y cuales son las figuraciones literarias, fílmicas, poéticas que en Cuba, México, Chile, o la Argentina intentaron dar cuenta de los imaginarios sexuales?¿Cómo construyen la virilidad y la homofobia discursos tan diversos y distantes como el tango, el fútbol, la estética modernista de principios de siglo o las prácticas travestis durante el sandinismo? Estas cuestiones se despliegan de manera rigurosa y a la vez amenaza en los trabajos reunidos por Daniel Balderston y Donna Guy. Desde una perspectiva dinámica e interdisciplinaria, el presente volumen, que demuestra el sustrato común y al mismo tiempo localizado de la economía sexual latinoamericana, está organizado en torno a tres temas centrales: el control, y la represión, las políticas y las culturas de la resistencia, y la transgresión sexual como firmación de identidades marginalizadas.

Briceño-León, Roberto (Ed.). 2002. Violencia, sociedad y justicia en América Latina. Buenos Aires: CLACSO.

Cada año mueren más de cien mil personas por causa de la violencia en América Latina. La violencia es la primera causa de muerte entre las personas d de 15 y 44 años de edad. Entre los ´80 y los ´90 se duplicó el número de viudas en Colombia; en El Salvador aumentaron los asesinatos después de os acuerdos de paz; y en países sin conflictos bélicos como Venezuela, Brasil  México, se duplicaron o triplicaron lasa tasas de homicidios en la última década del siglo XX.

La violencia se ha convertido en uno de los principales problemas sociales de la región y se ha tornado en una cuestión de salud pública y de gobernabilidad de magnitudes mayores. Su presencia impacta en todas las dimensiones de la vida social, creando angustia e incertidumbre en las personas, quienes tienen temor de ser víctimas en sus casas o en la calle. El sistema de justicia penal, la policía y las cárceles se han visto sobrepasados en lo que se presumía debía ser su respuesta, y la sensación de impunidad ha incrementado el apoyo a las respuestas violentas por parte de  la población y de la policía y ha generado una demanda de mayor severidad en las penas.

Este libro recoge esa multiplicidad de perspectivas que esta situación convoca en la sociedad latinoamericana, y procura discutir las concepciones de la violencia, las respuestas de los ciudadanos y sus implicaciones para el sistema de justicia y democracia.

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